domingo, 30 de noviembre de 2014

Tesoros dolorosos de la mente





... Existen dos tipos de secretos: los secretos de la boca y los secretos del corazón.
       La mayoría de los secretos son secretos de la boca. Chismes compartidos y pequeños escándalos susurrados. Esos secretos ansían liberarse por el mundo. Un secreto de la boca es como una china metida en un zapato. Al principio apenas la notas. Luego se vuelve molesta, y al final, insoportable. Los secretos de la boca crecen cuánto más los guardas, y se hinchan hasta presionar contra tus labios. Luchan para que los liberes.
      Los secretos del corazón son diferentes. Son íntimos y dolorosos, y queremos, ante todo, escondérselos al mundo. No se hinchan ni presionan buscando una salida. Moran en el corazón, y cuanto más se los guarda, más pesados se vuelven.
      Es mejor tener la boca llena de veneno que un secreto en el corazón. Cualquier idiota sabe escupir veneno, pero, nosotros guardamos esos tesoros dolorosos. Tragamos para contenerlos todos los días, obligándolos a permanecer en lo más profundo de nosotros. Allí se quedan, volviéndose cada vez más pesados, enconándose. Con el tiempo, no pueden evitar aplastar el corazón que los contiene.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Eternal





Y si estás perdido y no sabes a dónde ir... No desfallezcas: continúa andando, pues pronto volverás a encontrar tu camino.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Cross your heart..


Despiertas, y repentinamente, no entiendes nada. Nada es como solía ser. Todo lo que sabías hacer, ya no sirve para nada, pues ya no es como antes y tienes que empezar a comprender la palabra fracaso tan dentro y cerca de ti que acaba siendo parte de ti. 

El problema es aceptar que has fracasado en tu sueño. Supongo que los sueños tiene que morir para volver a revivir.
¿Y qué haces cuándo, todo lo que eres, todo lo que conoces y todo lo que sientes ya no es como antes y no sirve para nada porque nada es igual?

A veces, cuando todo cambia porque ha explotado, puedes recoger las piezas y seguir caminando aunque estés perdido, pero, ¿qué haces cuando aún no ha explotado?¿tienes que sentarte a ver como todo se esfuma delante de ti? ¿qué haces cuando estás tan perdido que no entiendes nada y solo queda el silencio?

"Pobre corazón, que no sabe que decir, si te vas por lo que soy o por lo que nunca fui. Y hay caminos que hay que andar desclazo, ya no te preocupes más por mi, siempre me entra arena en los zapatos, esta vez me quedo aquí."
Solo queda esperar  poder verlo resurgir cuál ave fénix en otro momento. 

martes, 11 de noviembre de 2014


Porque cuando eres joven siempre necesitas cambios en todo momento, pero cuando eres viejo, vas entendiendo que algunas cosas, nunca estuvieron tan mal... De hecho, son geniales.

Si alguien...



Si alguien encuentra la manera de… matar todas aquéllas células de los recuerdos, por favor, ¡díganmelo!, porque estar perdido se torna más difícil sabiendo que lo que era y con la incertidumbre de qué será.

Si alguien encuentra la manera de… empezar de cero, cuál recién nacido, por favor, ¡díganmelo!, pero acuérdense (por lo que deben ser más ávidos que los primeros), de encontrar la manera de no volver a cometer los mismos errores, a no vivir la misma vida.

 * Y si hubiese esa manera, ¿cuánto tardarías en renunciar a todo lo que eres, lo que fuiste y lo que serías? 

Si alguien encuentra la manera de… hacer entender lo más profundo de su ser (lo cuál no debería ser extremadamente difícil, pues al final, no queda mucho), por favor, ¡díganmelo!, pero sean inteligentes y no lo conviertan en un negocio, e inventen de paso, la manera de parar esa espada de Damocles que podría llegar a ser.

Si alguien encuentra la manera de… de que los cambios no provoquen ese miedo irracional, por favor, ¡díganmelo!, pues, probablemente, perdimos más por miedo que por errores irrevocables.

Si alguien encuentra la manera de… poder escapar de un abismo lleno de despropósitos, por favor, ¡díganmelo!, que me da vértigo el punto muerto y la marcha atrás.


 ¡Y Si alguien encuentra la manera de.. enseñar todo esto, por favor, NO COBREN por ello! pues estarán siendo una luz guía en la noche cerrada de muchos.

But gravity always wins.


- Tranquilo chico, no tengas miedo. – No tengo miedo, he visto borrachos muchas veces. – ¿Qué pinta tienen? – No hay mucho que ver, bueno, no tanto como ellos parecen creer. ¿Cuánto es lo bastante borracho? – Buena pregunta. Ven aquí y siéntate. Te diré cuánto es lo bastante borracho. Bien, lo que aquí se ha planteado es cuánto es lo bastante borracho. Y la respuesta es que depende de las células del cerebro. – ¿Del cerebro? – Así es Harry. Con cada vaso de licor que tomas acabas con cientos de esas células. Pero eso no importa mucho porque tenemos millones. Primero mueren las de la tristeza, así que estás sonriente. Luego mueren las del silencio y todo lo dices en voz alta, aunque no haya ninguna razón, pero eso no importa… no importa, porque después mueren las de la estupidez y hablas con inteligencia. Y por último, las células de los recuerdos… esas son difíciles de matar… [Los muros no mantienen a los demás fuera, sino a ti dentro. Puedes pasarte la vida levantando muros o puedes vivirla saltándolos, aunque hay algunos muros, demasiado peligrosos para cruzarlos. Lo único que sé es que si finalmente te aventuras a cruzar, estás empezando a ser valiente.] Tu sonrisa.

lunes, 20 de febrero de 2012

Doreán


- El cielo se abrirá súbitamente, no habrá ninguna ley, no habrá ningún mandato. Solo estarás tú y tus recuerdos, las decisiones que has tomado, y las personas con las que has tratado. Cuando este mundo se termine estaréis solos tú y tu reflejo. Nadie más.- Se escuchó en el fondo de aquel antiguo desván.
Dave no era capaz de localizar aquella voz misteriosa la cual creía fruto de su ebriedad. Era su ¿quinta? copa – pues la verdad no conseguía llevar la cuenta – y todo su entorno seguía siendo igual de frío.
Éste parecía buscar la redención entre trago y trago, intentando encontrar la clave para desactivar el mecanismo que le hiciera cambiar todas aquellas cosas sin sentido que llenaban su vida.
- ¿La búsqueda de Dios es absurda?.- Lanzó al aire ansiando encontrar respuestas que explicaran el sentido de la vida, del mundo.
- Lo es si todos morimos solos.- Contestó solemnemente aquella ilocalizable voz.
- ¿Quién eres?.- Preguntó Dave de manera impaciente y atropellada, pues creía haber perdido la cabeza.
- Puedes llamarme Doreán. No encontrarás mi voz, puedo desplazarme con tal rapidez que sería realmente fácil confundir tus sentidos. Jamás verás mi materialización en este mundo, para que lo entiendas mejor , puedes definirme como “algo flotando en el espacio”. Necesito que me escuches atentamente. Probablemente no saques la esencia de mis palabras y te conformes con una vaga idea de lo que está ocurriendo pero tengo la obligación de advertirte.
- Dime Dave, ¿qué son las ideas?- questionó Doreán.
- Cualquier representación mental que se genera de algo real - respondió Dave recordando la última clase de Universidad a la que había asistido.
- Dave, El mundo entero es un escenario, y todo el mundo es especial. Todos tenemos en nuestro interior un amante, un héroe, un loco o un villano. Todo el mundo.- sentenció aquella voz.
- Una idea es el parásito más resistente. Es contagiosa, se aferra y una vez instalada en la mente casi es imposible de erradicarla... - dijo Dave mientras aturdido por el efecto del alcohol intentaba encontrar el sentido a esta conversación. Perdido en sus ensoñaciones de borracho cayó dormido derramándose el vino rojizo que contenía aquella bella copa, la cual estaba limpia, reluciente, a diferencia de todo lo que le rodeaba.
El sonido al chocar de las gotas de vino en aquél parquet despertaron a Dave. Éste tardó en ubicarse, en distinguir la noche del día o incluso la ambiente climático en el que se encontraba. Cuando lo hubo conseguido, decidió lavarse la cara en aquella antiquísima palangana que su abuela materna le había dejado por herencia. Con el puño de aquel jersey marrón limpió la suciedad para ver su imagen en el espejo. Vertió de un cazo un poco de agua en la palangana y se contempló por unos instantes con tranquilidad y sosiego.
- 0 días, 3 horas, 56 minutos, 8 segundos... Entonces será cuando se acabe el mundo. - Se dibujó en el espejo.
Dave pensó que fue obra de Doreán eliminando la opción de que toda aquella conversación hubiese sido invenciones suyas.
El joven trató de analizar la situación para encontrar qué hacer. Pensativo y con nerviosismo continuaba mirando su reflejo.
- ¿Por qué? ¿Existe la salvación?.- escribió sobre aquella superficie cristalina presa del pánico intentando encontrar respuestas nuevamente.
- Desde pequeños os enseñaron a recordar los ideales, no las personas. Algunos de estos parásitos llevan viviendo con vosotros miles de años, millones. Hubo quién trató de frenarlos, erradicarlos, pues sabían de la destrucción que podían llevar consigo más no lo consiguieron, pues como dije anteriormente, todos tenemos un villano en nuestro interior. Éstas ideas han provocado guerras, muertes, han dañado al planeta, han contaminado tanto la vida que es hora de la redención de aquellos inocentes que solo padecieron el ambiente en el que vivían.- se escuchó suntuosamente desde el fondo de aquel desgarbado habitáculo.
- Nuestro antiguos héroes se han convertido en ceniza.- añadió Doreán.
Repentinamente, se hizo un silencio absoluto. Dave jamás había sentido tanta paz. Pareció que se esfumó el ajetreo de la ciudad, todas las prisas se desvanecieron. Seguidamente la noche se hizo día, llenándolo todo de una luz tan clara que era cegadora. Las lámparas empezaron a titilar y el suelo, en continuidad, comenzó a dibujar grietas en su superficie. Cómo Doreán había predicho, el cielo se abrió. El mundo estaba patas arriba, pero se respiraba serenidad y quietud. Dave pretendía encontrar a más personas a su alrededor, gente que se estuviera afrontando a la misma situación que él lo estaba haciendo mas sin embargo, no encontró a nadie.
“Todas las criaturas de este mundo mueren solas”.- recordó para sí, cerró los ojos y dibujó en sus labios su última exhalación: “No quiero estar solo”.