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domingo, 6 de marzo de 2011

Al borde de volver a resurgir



Y cuando me dí cuenta ya había abierto los ojos, 3...2...1... El mundo giraba y yo parecía permanecer quieta. Gente a mí alrededor carentes de un segundo para pararse a mirar cómo empezaban a caer pequeñas gotas de agua. Sin embargo yo me encontraba en mitad del bullicio cual punto muerto sin saber donde mirar, quieta.

Parecía que alguien allí arriba, lloraba.
Parecía que habían puesto a cámara rápida el mundo y yo seguía en stand by.

Respira hondo, llena tus pulmones de aire y vuelve a caminar.- me decía a mí misma intentando sacar fuerzas de la nada.

Preferí atreverme a hacerlo sola. Los desconocidos giraban a mi alrededor y estaba segura de que no se iban a interesar, pues el tic-tac dicta sus vidas. Si volvía a caer, sería otro secreto que no saldría de mis labios. Si lo conseguía, todo parecería más fácil y no sentiría presión al ver cómo mis familiares me observaban, deseando en el más fondo de su ser que lo consiguiera, necesitándolo.
Quizás fue una decisión cobarde, pero era la que me daba más libertad. Aumentaba la poca libertad que me dan las prisas, el caos de la ciudad, el continuo sin parar y sin sentido que reina en cada mente humana, el momento, la familia, la silla, las vistas médicas... Necesitaba ser libre.

La lluvia empezó ha arreciar, como si se tratara de una señal divina, pero yo estaba muy ocupada para percatarme que esta vez no había encontrado el silencio por respuesta.

¿Cuántas veces has mirando arriba buscando una respuesta? No alimentes tu miedo, no te des motivos para retroceder, Alba.- me dije a mi misma.

¿Cuántas cosas me he dicho y no les he dicho? Tan callada siempre... Taciturna en una ciudad que nace y muere día a día. ¿Cuántas cosas me diré? ¿Por qué callar? Parece que todo es más simple así...

Las gotas de agua en mi cara aceleraban mi mente y la despertaban de aquel letargo en el que había estado sumergida durante años, a la vez que me hacía dudar. ¿Estaba eligiendo la mejor opción? ¿Por qué tantos caminos que elegir? ¿Tendría fuerzas suficientes para seguir por el camino elegido después de la tormenta que suponía todo aquéllo? Necesitaba ser una desconocida en una ciudad desconocida.

Apoyé el pie izquierdo en el suelo, luego el derecho y dejé caer un poco de peso en ellos. Reculé hasta estar al borde de la silla. Volví a respirar hondo y dejé mi mente en blanco. Me impulsé con las manos y... sin saber cómo conseguí levantarme.

Tantos años deseándolo y luchando, tantas personas... tantas puertas que se abrían y tantas que se acababan de cerrar... Sin embargo, un pensamiento más fuerte reinaba: Me disponía a ser la reina de mi nueva ciudad.

Ahora que me pude levantar, decidí no facturar la silla como equipaje y la abandoné tristemente en una esquina cercana a los baños. Tan rápido como pude me acerqué a detector de metales y lo atravesé.

Torpemente subí las escaleras, cosa que me llevó bastante tiempo y que enfrió mi cuerpo debido al sudor del nerviosismo de la situación. Me senté en mi butaca correspondiente y me puse el mp3 con mis canciones preferidas y me olvidé del mundo.

Me olvidé del mundo.

Era yo, solamente yo, una nueva vida, una nueva ciudad y sobre todo mucha música.

Por eso me elegí a mí, por que se me olvidó que antes que nadie estaba yo. - le dije a Lyam mientras volvía a verlo marchar con un triste reflejo en los ojos por lo que pudo haber sido.

viernes, 4 de marzo de 2011

Siente cada lágrima y escribe con los codos para que sientas...



No puedo soportar esa sensación de sentirte la peor persona del mundo cuando le estás diciendo cosas muy importantes para tí y que necesitas cambiar a tu pareja. Sabes que con cada palabra le estás hiriendo, éstas convirtiendo un día normal o feliz en una auténtica mierda. Y cuando has derrumbado o dañado fuertemente los pilares de su vida, enloqueces porque sólo pretendías que te entendiera. Te martirizas toda la noche con la frase : "No debí hacerlo, debí callarme".

Pero hay personas que no pueden y no quieren ocultar lo que sienten, como yo, y mucho menos a la persona que ama, porque esconderlo se convierte en la sensación de que lo estás traicionando. ¿Qué es una relación sin confianza y fácil de amar?.

Para tí, no hay problemas. Para mí, si los hay. Para tí, ya no te quiero. A mí me duele cada vez que piensas eso...

No me imagino mis días sin tí. ¿No ver tu sonrisa?,¿no hablar contigo todos los días?,¿no chincharnos?¿no ilusionarnos?¿no podernos opinión?¿no ayudarnos? ¿Verte y que sólo seas mi amigo?
¿Dónde está el mundo en el que pasa eso?, que quiero evitarlo y no verlo jamás..

Noches de calmantes, drogata entre lágrimas. Ojalá se pudiera elegir a quién querer y cuándo dejar de quererlo... ¿Acaso tú no tienes ganas de volver a enamorarte? Que no signifique que sea de otra, ni que ahora no me quieras, que signifique una oportunidad para revitalizar nuestra relación, lo más preciado y querido que tengo.

¿Cómo puedes pensar que no te quiero?
Si no nos quisiéramos no buscaríamos mil maneras de escucharnos y terminar no sería la última opción.

¿Se te olvida que fuiste el tío por el que empeoraron mis ligamentos porque quería verte?
¿Se te olvida que los veranos duran años porque no nos vemos?
¿Se te olvida el Mercadona de Torremolinos, la puerta de mi casa, el flat, la casita del Llano, el cine, nuestros sofás, la piedra, tus improvisaciones, Cabra, Córdoba, Salones del Manga o las noches que hemos dormido juntos en tu casa o en la mía?
No puedes olvidar eso tan rápidamente...

Te quiero, te necesito, no puedo vivir sin tí, pero hay cosas que necesito que cambien para que podamos ser tan felices como siempre toda nuestra vida.

No es algo tuyo, tampoco lo es mío, es de los dos, ¿Cuándo dejamos de ser un pack 2x1? Nos convertimos en un 3x1, imposible para mí un 1x1 ahora...

miércoles, 2 de marzo de 2011

Realidad tridimensional

Ahí estás, dándome paz y tranquilidad hasta que el tiempo se serene, hasta que los rayos de esta tormenta cesen, y para serte sincera, eres el único que sabe de esta contienda. Es como si casi pudiera tocarte...

Allí está él, esforzándose para no caigan más gotas, para que los truenos se silencien y para serte sincera, no sabe cuantos pañuelos húmedos he tirado en mi papelera. Es como si estuviera tan lejos...

Aquí estoy yo. Con el caos coronado rey de mi mente, los días se alargan y sólo puedo llegar a una reflexión: soy de los que odian amar pero quieren ser amados. Sintiéndome sola busco momentos mejores aunque sé que él sufriría mil veces lo que me ha hecho sentir por ver mi sonrisa. Sintiéndome sola sé que tú velarías por mis fuerzas de vivir.

Tres personas unidas en diferentes planos: tú, como amigo, muy cerca de mi, más cerca que nadie en estos momentos. Él como causa, cerca por el amor y por el tiempo que pasado, lleno de risas y de llantos, aunque a la vez, le siento lejos. Finalmente, en un último lugar me sitúo en una burbuja casi irrompible pero muy cerca de las auras de vosotros dos.

Siempre estuvo cerca en cada paso, en cada proyecto, en cada lágrima y lamento. Hizo un trato con mi risa y jugó con mi sonrisa. Jardín de sus sueños me convertí, patio de colegio se convirtió para mí.

Le quiero, me quiere ¿y este sufrimiento?.

Cada lágrima me lleva a odiar amar, pero amo ver su sonrisa. ¿Cómo pudo pasar? ¿Cómo, tan repentinamente, nos situamos en planos diferentes? Sin embargo, se que pocos valen lo que él vale, y por eso, cuando vuelva a marcar mi número, protegeré de mis lágrimas su corazón: Estoy al otro lado, más cansada pero viva... Lo mejor ha de llegar aún.

Tus ánimos me harán forjar las roturas de la confianza agrietada. Ansiaré y anhelaré hablar contigo cuando mi corazón sienta que falta algo, cuando me mueva en tierras inciertas.
Darás claridad a mi oscuridad. Harás que me vuelva a dar cuenta de que sólo son pájaros en mi cabeza que atolondran mi mente, y por tanto, me resulta inevitable apartar parte de mi amor para ponerlo junto a tu risa.

Gracias.


Yo tengo el hilo y la aguja, sé que él coserá nuestra confianza para tejer nuestro futuro.

A pesar de todo, le quiero.

Milenios estudiando el amor y seguimos sin descifrar el pieza clave.