lunes, 19 de enero de 2015

Long live the king!



A veces es un aliento de aire fresco en una vida viciada, otras veces es esa sensación que te hace no precipitarte.
A veces te hace reunir la fuerza para marcharte tú también, otras te enseña a saber permanecer, al igual que con nosotros permanecen nuestros recuerdos, tan íntimos que nunca podremos compartir su esencia con nadie y tan profundos que nos hacen ser nosotros mismos.
A veces es el eco de la risa en una vida despreocupada, otras es el grito ahogado en la noche.
A veces simplemente es un motivo para mirar hacia atrás, otras veces es la forma para continuar mirando hacia delante.


Lo peor de cuándo alguien se va de nuestras vidas no es su marcha, sino que no podemos elegir qué se queda a nuestro lado y qué se va con él. Y sólo un necio no sabría aprender de todo ello.


"Now the old king is dead! Long live the king!"