jueves, 12 de febrero de 2015

Las cosas que no tengo.


No quiero que mi vida me pese.
No quiero pasarme el invierno recolectando las partes de lo que pueda necesitar más tarde.
No quiero que las personas me aten de tal forma que rompan los horizontes que mi mente abarca.
No quiero que el yugo me asuste y que por miedo pierda mi juventud y energía.

Que nadie pueda entender que no tengo recursos, que tengo miedo. Porque no tengo miedo:

No tengo miedo a seguir mi camino.
No tengo miedo a no encajar.
No tengo miedo a equivocarme.
No tengo miedo a que me juzguen.
No tengo miedo a perder.

¿Sabéis por qué no tengo miedo? porque con el transcurso de la vida llegas a entender que con miedo o sin miedo, las cosas que se tienen que ir se irán y las cosas que tienen que salir mal saldrán de esa forma.

Probablemente sea la única cosa decente y por la que merece la pena sentir miedo de vez en cuando.